domingo, 30 de marzo de 2008

En busca del destino

Creo que si hay algo que unifica a los productores agropecuarios (de la agrupación que sean) consiste en qué la incertidumbre acerca de qué se hace realmente con los fondos de las retenciones, debido a que el porcentaje a pagar al Estado puede variar por cuestiones personales y sectoriales.
Al contrario de las provincias petroleras, que guardan para sí una buena parte de sus regalías hidrocarburíferas, el Gobierno central cobra por ventanilla la totalidad de lo recaudado en concepto de retenciones. A esto se le suma la historia de nunca acabar con los cientos de millones de Santa Cruz. Y digo cientos, porque su monto y destino no sé si habrán de ser aclarados algún día.
En el campo hay grandes grupos y pequeños productores y se deben dar situaciones donde el pez mayor devora al menor, como en tantos otros órdenes de la vida. Sin embargo, ambos deben estar unidos por una proverbial desconfianza acerca del puerto de llegada de sus impuestos.

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